Prometí escribir más seguido acá y resulta que ya van a ser
dos meses desde la última entrada aquí. Mal, mal, mal. Bueno, no queda más que
remediarlo escribiendo un poco.
Han pasado muchas cosas que me han tenido entretenido en el
sentido vano, no he hecho nada de provecho en estos últimos días y siento que
el tiempo se me viene encima cada vez más y más.
No sé qué tan malo sea que en este tiempo que he tenido sin
escribir acá haya leído dos libros, digo, siempre es bueno leer, pero siento
que cada que puedo desvío mi atención a lo que realmente debería estar
haciendo. Al mismo tiempo, se me ha dado la revelación que ni es tanto porque
ya lo sabía, de que no me gusta lo que hago para intentar vivir mejor. Es
decir, no me gusta la historia más allá de cómo un pasatiempo. Mi tesis, que
era un intento de hacer más divertido mi paso por esta disciplina, me resulta
cada vez más avasallante, y difícil. Sin embargo, quiero, con todas mis fuerzas
ya cerrar ese capítulo de mi vida.
Mientras tanto, he pasado sufriendo un poco también en el
sentido laboral, hay muy poco en que trabajar con el perfil de un graduado de
la Lic. En Historia. Y es que la verdad no me gusta la idea de ser docente,
investigador, pues en eso estoy con la tesis y de ahí por el momento no puedo
ver ganancia económica alguna, y en los otros aspectos vaya que es difícil pescar
algo.
El año pasado estuve laborando en un archivo en Guanajuato, por
cuestiones de mi tesis tuve por necesidad que regresar a mi ciudad de origen,
Salamanca, sin embargo siento la necesidad de a la par de avanzar en mi tesis (por
muy lento que lo haga) encontrar trabajo acá, y en mi ciudad hay pocos archivos
y al que fui prometieron llamarme desde ya hace un año y nada más nada. Museos
y bibliotecas así como los otros archivos son de administración del gobierno
municipal y veo difícil poder escabullirme por ahí con mi nula sociabilización
salmantina, nunca he sido de muchos conocidos, y por ende, siempre he tenido
las amistades contadas, así que, nada de huesos ni nada por el estilo.
Y bueno instituciones culturales también hay pocas y es el
mismo caso, si no conoces a alguien es difícil que haya trabajo ahí. La verdad
en su tiempo tuve las posibilidades de empezar a moverme en un varios círculos que
hoy en día me serían muy útiles, sin embargo, ya mencioné lo torpe que soy para
las relaciones humanas, así que por flojera y otras cosas eché a perder esa
posibilidad.
Así que ni modo, hay que remar contra la corriente, seguir en
cosas que no me gusta hacer, todo para ya dejar de lado una etapa de mi vida
que me pesa, y pasar a otra que ya visualizo. Espero que sea pronto el ya poder
quitarme los fantasmas como la flojera y el pesimismo de encima para ya cerrar
puertas para abrir nuevas, porque "I'm sick and tired of the way that I feel..."
No hay comentarios:
Publicar un comentario