lunes, 24 de febrero de 2014

C'mon, c'mon, c'mon and laught with me.



Prometí escribir más seguido acá y resulta que ya van a ser dos meses desde la última entrada aquí. Mal, mal, mal. Bueno, no queda más que remediarlo escribiendo un poco.

Han pasado muchas cosas que me han tenido entretenido en el sentido vano, no he hecho nada de provecho en estos últimos días y siento que el tiempo se me viene encima cada vez más y más.

No sé qué tan malo sea que en este tiempo que he tenido sin escribir acá haya leído dos libros, digo, siempre es bueno leer, pero siento que cada que puedo desvío mi atención a lo que realmente debería estar haciendo. Al mismo tiempo, se me ha dado la revelación que ni es tanto porque ya lo sabía, de que no me gusta lo que hago para intentar vivir mejor. Es decir, no me gusta la historia más allá de cómo un pasatiempo. Mi tesis, que era un intento de hacer más divertido mi paso por esta disciplina, me resulta cada vez más avasallante, y difícil. Sin embargo, quiero, con todas mis fuerzas ya cerrar ese capítulo de mi vida.

Mientras tanto, he pasado sufriendo un poco también en el sentido laboral, hay muy poco en que trabajar con el perfil de un graduado de la Lic. En Historia. Y es que la verdad no me gusta la idea de ser docente, investigador, pues en eso estoy con la tesis y de ahí por el momento no puedo ver ganancia económica alguna, y en los otros aspectos vaya que es difícil pescar algo.

El año pasado estuve laborando en un archivo en Guanajuato, por cuestiones de mi tesis tuve por necesidad que regresar a mi ciudad de origen, Salamanca, sin embargo siento la necesidad de a la par de avanzar en mi tesis (por muy lento que lo haga) encontrar trabajo acá, y en mi ciudad hay pocos archivos y al que fui prometieron llamarme desde ya hace un año y nada más nada. Museos y bibliotecas así como los otros archivos son de administración del gobierno municipal y veo difícil poder escabullirme por ahí con mi nula sociabilización salmantina, nunca he sido de muchos conocidos, y por ende, siempre he tenido las amistades contadas, así que, nada de huesos ni nada por el estilo.

Y bueno instituciones culturales también hay pocas y es el mismo caso, si no conoces a alguien es difícil que haya trabajo ahí. La verdad en su tiempo tuve las posibilidades de empezar a moverme en un varios círculos que hoy en día me serían muy útiles, sin embargo, ya mencioné lo torpe que soy para las relaciones humanas, así que por flojera y otras cosas eché a perder esa posibilidad.

Así que ni modo, hay que remar contra la corriente, seguir en cosas que no me gusta hacer, todo para ya dejar de lado una etapa de mi vida que me pesa, y pasar a otra que ya visualizo. Espero que sea pronto el ya poder quitarme los fantasmas como la flojera y el pesimismo de encima para ya cerrar puertas para abrir nuevas, porque "I'm sick and tired of the way that I feel..."

lunes, 6 de enero de 2014

De regreso al oceano

Hace ya casi cuatro años que creé este blog y no hay en él mas que la entrada que escribí el mismo día que lo abrí.
¿Por qué lo abandoné apenas al día siguiente de que lo abrí? La respuesta para mí es fácil: No me gusta escribir. Pero debo aclarar que no es por el hecho de que no me agrade en sí el hecho de escribir, al contrario me suena tentador y gratificante, de hecho hay veces en que en mi cabeza se gesta una idea que siento es tan grande que debo empezar a escribir, porque tal vez, en mis más grandes aspiraciones veo que esa idea pueda convertirse en un muy buen cuento o una maravillosa novela, ensayo, etc., sin embargo siempre que estoy a punto de dar el paso de trasladar mis ideas al papel o la pantalla, recuerdo el hecho de que nunca he sido bueno redactando. En mis trabajos escolares, artículos y ahora en la tesis que estoy llevando a cabo, mis lectores inmediatos me lo han dicho de una u otra manera: "aquí está mal redactado", "aquí no se te entiende", "aquí mejor le quitaremos esto y le pondremos esto", "tus ideas son buenas, pero no se reflejan en lo que escribes, debes aprender a trasladar de buena forma lo que piensas al papel", etc.
Ese es un problema, que indudablemente se puede mejorar, pero hay aspectos que cada uno de los seres vivos tenemos en nuestra personalidad, y uno de los que más detesto en la mía es el hecho de que me importa mucho lo que piensen sobre lo que hago. Lo sé, debo perder ese miedo porque si no no haré muchas cosas que quiero hacer en mi vida, que forzosamente conllevan el conocimiento de mis actos por otras personas y su inminente opinión hacia estas. Pero para mí es difícil, sin embargo, quiero aprender a sacarles provecho a estas opiniones
Al escribir en un blog o en una revista tengo que dar mis puntos de vista, y aquí sale lo más friki de mí, porque me importa mucho el que alguien me lea y me diga o mejor dicho, escriba o comente: "eso está mal" o "no sabes nada", y yo lo sé, sé que no sé nada (me salió una cita sin querer, como ya saben de quien es evito cosas academicistas en estos lares, que pueden ser tan coloquiales como uno quiera), sé que me falta mucho por aprender, y lo que más me duele, sé que puedo aprender muchas cosas más sobre lo que me interesa si me quitara de encima a la madre de todos los vicios (sí, la flojera), pero esa también es una lucha que debo emprender, no sólo para saber más sino para llevar a cabo las metas que tengo en la vida, porque nada de lo que quiero lograr hacer se hace sólo con estar sentado dejando pasar la vida. Y mi meta a corto plazo, es sacarme esta flojera para por fin terminar la tesis y pasar al siguiente nivel de mi vida.
Sin querer he escrito tres o cuatro de los llamados "propósitos de año nuevo" que tengo (aunque no lo sean sólo por un años sino para lo que les dure acá, en la vida, dándoles lata), cosa curiosa porque del 31 de diciembre a la fecha jamás se me ocurrió pensar que quería para mi vida en este año (y los que vienen) de manera tan concreta, es decir, tenía la esperanza, como muchos, de que en este año en general me fuera bien en todos los aspectos, pero pensar en específico en aspectos de mi persona que quiero cambiar se me hace hasta raro, pero no malo. Ahora veo el bien que muchos dicen que hace el escribir para de cierta forma desahogarse, hecho que me llevan a otro aspecto que debo mejorar y ahorita mismo he empezado: Dejar de ser tan cerrado con mis problemas y sentimientos, porque se me hace gacho que hay veces que necesito desahogarme y ni si quiera puedo hacerlo con mis amigos más cercanos.
Este es otro de mis problemas, me he creado la noción de que debo verme siempre con una actitud fuerte ante los demás, me da la impresión de sentirme altamente vulnerable cuando expreso lo que siento, y eso no me gusta, porque sé que mis amigos pueden ayudarme dándome palabras de aliento, animándome o aunque sea sólo escuchandome, prometo también empezar a cambiar eso, y aprovecho para agradecer a esos amigos el que se preocupen por mí, el que aunque yo no les diga nada me pregunten como estoy y me digan que ahí están para mí cuando los necesite. Sé que soy bastante raro, gracias por aguantarme, y les digo que los quiero un chingo pinches vat@s.
Bueno, sin lugar a dudas he empezado por buen camino aquí, ya que nunca en mi días pasados diría  o escribiría de manera tan... ¿abierta? los problemas de personalidad que tengo y que deseo cambiar.
No espero que todo esto sea fácil, sin embargo sí que sea el inicio de un cambio chido.

PD: Prometo leer esto antes de publicarlo pa' corregir la redacción y horrores ortográficos para tratar de hacer esto más leíble, no creo que lo lean muchos, igual y nadie, pero, hay que empezar con esos disque propósitos bien, ¿no?

sábado, 5 de marzo de 2011

Nuevo en éste mar.

Pues heme aquí, ahora en los blogs, nunca antes había sentido la necesidad de escribir sobre mí. En sí no es necesidad como tal, sino que, muchas personas allegadas a mí son usuarios de blog, y es un poco fastidioso tener montones de blogs en los "Marcadores", entonces, mejor los sigo desde un blog mismo, tal vez haya otra forma, pero su servidor es veterano y sin experiencia en estas aguas profundas.
Y la verdad, aunque no sienta necesidad, sí me gusta la idea de empezar a escribir sobre cosas que rondan mi cabeza, y que me gustaría poner por escrito para el libre comentario de cualquiera que se digne a leerme. 
Sin más por el momento, un saludo a los pocos o muchos peces que entren a éste  motel con letrero luminoso y llamativo, disfruten lo que humildemente puedo brindarles y satifaganse lanzando señuelos, alimentando al Tiburón Asesino o simplemente contemplarlo en su estado natural.
Saludos de aleta chocada.